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| El Hospital Pereira Rossell, en Montevideo, Uruguay. |
| Will Alexander |
Mientras los votadores en Estados Unidos celebraban una elección histórica la semana pasada, las mujeres en Uruguay celebraban la aprobación de legislación histórica que les daría a las mujeres el derecho al aborto durante las primeras 12 semanas del embarazo. Infelizmente, las celebraciones llegaron a su fin cuando el p residente Tabaré Vásquez vetó la popular legislación.
El proyecto de ley de salud sexual y reproductiva integral, que fue aprobado por ambas cámaras del congreso y que ganó considerable apoyo del público, es un hito histórico en la lucha hacia la despenalización del aborto en el país y en la región. Activistas a favor de la salud de las mujeres, junto con un grupo de diversos movimientos sociales, rechazaron el veto y no pierden las esperanzas de ver cambios en el futuro.
El proyecto de ley fue presentado originalmente por activistas a favor de los derechos de las mujeres y los derechos al aborto, en el año 2004, y pasó por muchos tropezones antes de culminar en el voto del martes. Esta votación más reciente siguió a una realizada exactamente un año antes por el Senado, que también aprobó el proyecto de ley.
A pesar de que la Cámara de Representantes aprobó el proyecto de ley con un voto de 49-48, el 4 de noviembre, algunos deputados tenían reservaciones sobre su contenido —aunque, sorprendentemente, no relacionadas al aborto. El proyecto de ley fue presentado nuevamente ante el Senado para una segunda votación, y fue aprobado rápidamente el 11 de noviembre, por 17 de los 30 senadores presentes a pesar de las advertencias de que el presidente Vásquez lo vetaría.
No obstante, la aprobación del proyecto de ley por parte de ambas cámaras del congreso representa un importante adelanto para esta nación predominantemente católica, donde el aborto está prohibido desde 1938, excepto en casos de violación o para salvar la vida de la mujer. Los miembros del congreso aprobaron el proyecto de ley pese a las amenazas del Arzobispo de Montevideo Nicholas Cotugno de excomulgar a que aquellós que votaran por la despenalización del aborto. Aún así, el público ha apoyadado la medida: la institución particular de encuestas Interconsult informó que el 57 por ciento de los uruguayos estaban a favor de menos restricciones al aborto y el 63 por ciento en contra del veto presidencial veto del proyecto de ley .
A pesar de las restricciones en Uruguay, cada año se realizan 33,000 abortos clandestinos en este país, comparado con 47,000 nacimientos, según Lilián Abracinskas, directora de un importante grupo a favor de los derechos de las mujeres, Mujer y Salud en Uruguay. En el Hospital Pereira Rossell, un colaborador de Ipas, se documentó que entre 1996 y 2001 casi la mitad de todas las muertes maternas en el hospital se atribuyeron al aborto inseguro. Desde entonces, se ha implementado una estrategia para disminuir los daños, la cual procura reducir las muertes y lesiones a consecuencia del aborto inseguro proporcionando a las mujeres que tienen embarazos no deseados información exacta sobre el uso de misoprostol para la interrupción del embarazo.
Aunque esta e strategia ha logrado disminuir el número de muertes maternas atribuibles al aborto inseguro, muchas mujeres aún no tienen la posibilidad de acudir a un prestador de servicios participante o ignoran que este programa existe. Las mujeres aún se ven obligadas a interrumpir sus embarazos en secreto, sin el apoyo de la comunidad y de los prestadores de servicios, y se arriesgan a sufrir lesiones de las complicaciones. La despenalización del aborto en Uruguay les hubiera permitido a las mujeres buscar servicios de atención segura del aborto sin recriminación y a los prestadores de servicios ofrecer atención del aborto sin temor a ser enjuiciados.
Si el presidente Vásquez hubiera aprobado el proyecto de ley, Uruguay se hubiera unido a Cuba y Guyana en ser uno de los pocos países latinoamericanos con una amplia gama de causales por las cuales el aborto es legal. En México, existe una ley similar en el Distrito Federal. Sin embargo, el Presidente cumplió su promesa de vetar el proyecto de ley, y el aborto seguro quedará fuera del alcance de muchas mujeres uruguayas, quienes continuarán recurriendo a abortos inseguros y servicios clandestinos, arriesgando su salud y su vida.
Los activistas están rechazando el veto y han hecho un llamado a una protesta hoy, en la capital Montevideo. Sostienen que el veto presidencial no marca el fin del proyecto de ley y que están comprometidos a explorar todas las vías jurídicas para promover legislación que
proteja la vida de las mujeres y promueva su salud sexual y reproductiva
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Para mayor información, diríjase a: media@ipas.org