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“Induced abortion: rates and trends worldwide” (“Aborto inducido: tasas y tendencias mundiales”), publicado en el número del 13 de octubre de 2007 de la revista The Lancet, señala que el índice de abortos inducidos disminuyó de aproximadamente 46 millones a menos de 42 millones, entre 1995 y 2003. La tasa mundial de aborto, es decir, el número anual de abortos inducidos por cada 1,000 mujeres, entre las edades de 15 y 44—, también disminuyó, de 35 en 1995 a 29 en 2003. En general, el descenso fue más drástico en los países desarrollados, donde, en su mayor parte, el aborto es seguro y permitido por la ley.
En las regiones en desarrollo, donde el aborto es principalmente restringido e inseguro, las tasas de aborto en realidad son sólo un poco más altas que las de las regiones desarrolladas. En 2003, hubo aproximadamente 20 millones de abortos inseguros, el 97 por ciento de estos en países en desarrollo, según el estudio. Es más, las consecuencias para la salud son mucho peores para las mujeres que viven en estas regiones. De acuerdo con el estudio de la OMS, “Unsafe abortion: Global and regional estimates of the incidence of unsafe abortion and associated mortality in 2003” (“Aborto inseguro: cálculos mundiales y regionales de la incidencia del aborto inseguro y su asociación con la mortalidad materna en 2003”) 66,400 mujeres mueren cada año como consecuencia de abortos inseguros. Por contraste, en las naciones que gozan de altos ingresos, ocurren sólo 100 muertes debido al aborto inseguro.
De hecho, en África, las muertes atribuibles al aborto inseguro aumentaron de 29,500 a 36,000. A pesar de que el aborto es restringido por la ley en casi todo el continente, el número total de abortos también aumentó entre 1995 y 2003, quizás debido al creciente número de mujeres en edad reproductiva allí. “África ha experimentado un marcado crecimiento en su población desde 1995, pero el uso de anticonceptivos no está aumentando tan rápido”, dijo Janie Benson, vicepresidenta/directora de investigación y evaluación en Ipas, al comentar sobre las investigaciones. También señaló que las leyes restrictivas de esta región significan que la mayoría de los abortos son inseguros.
El aborto inseguro es la segunda causa principal de muerte entre las mujeres admitidas a los hospitales de Etiopía, según el Ministerio de Salud. Asimismo, es la causa del 13 por ciento de muertes maternas en los hospitales de Nigeria, de acuerdo con los últimos estudios. Esta tendencia es particularmente alarmante dado que todas las otras regiones —Asia, Latinoamérica y el Caribe— experimentaron un descenso en las muertes atribuibles al aborto inseguro.
Al reducirse la incidencia del aborto inseguro, mejoraría inmediatamente la salud materna y disminuiría la mortalidad materna, según los investigadores. Como lo demuestra el descenso en las tasas de aborto en general, así como en las muertes relacionadas con el aborto inseguro, es indispensable mejorar el acceso a los métodos anticonceptivos modernos y a los servicios de aborto seguro, como la aspiración endouterina, tanto manual como eléctrica.
La ley parece estar interminablemente entrelazada con la incidencia y seguridad del aborto a nivel mundial, pero no como algunos esperarían. “Las leyes de aborto no restrictivas no predicen una alta incidencia de aborto; asimismo, las leyes de aborto muy restrictivas no están asociadas con una baja incidencia de aborto”, señalaron los investigadores. Pero los datos muestran que en los lugares donde el aborto es permitido por la ley, éste es más seguro.
Por ejemplo, en 1997, los servicios de aborto pasaron a ser legalmente accesibles en Sudáfrica. Desde entonces, ha aumentado el acceso de las mujeres a los servicios de planificación familiar, aborto y atención postaborto. Gracias a la nueva ley, la mortalidad materna ha disminuido considerablemente; las muertes relacionadas con el aborto experimentaron un descenso del 91 por ciento entre 1994 y aproximadamente el año 2001. Las pruebas se encuentran en los datos. Es posible salvar la vida de las mujeres mediante la liberalización de las leyes de aborto.
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