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13 noviembre 2008
hospital
The Pereira Rossell Hospital in Montevideo, Uruguay.
Will Alexander

Mientras los votadores en Estados Unidos estaban ocupados acudiendo a las urnas este mes para elegir al primerpresidente afro-americano, en Uruguay también se presenció un suceso histórico: En una sola semana, ambas cámaras del congreso uruguayo aprobaron un proyecto de ley de salud sexual y reproductiva integral, que permite el aborto sin restricción alguna durante el primer trimestre del embarazo.

No obstante, aún no ha concluido el proceso de legalizar el aborto en Uruguay.

Originalmente presentado por activistas a favor de los derechos de las mujeres y los derechos al aborto en 2004, el proyecto de ley pasó por muchos tropezones antes de culminar en la votación del martes. Esta votación más reciente siguió a una realizada exactamente un año antes por el Senado, que también aprobó el proyecto de ley.

A pesar de que la Cámara de Representantes aprobó el proyecto de ley con un voto de 49-48, el 4 de noviembre, algunos deputados tenían reservaciones sobre su contenido, aunque sorprendentemente no relacionadas al aborto. El proyecto de ley fue presentado nuevamente ante el Senado para una segunda votación, y fue apobado rápidamente el martes pasado por 17 de los 30 senadores presentes. Ahora pasará al Poder Ejecutivo, donde no será ni aprobado ni vetado, aunque el presidenta Tabare Vásquez ha declarado en varias ocasiones que lo vetará.

La aprobación del proyecto de ley por parte de ambas cámaras del congreso representa un importante adelanto para esta nación predominantemente católica, donde el aborto está prohibido desde 1938, excepto en casos de violación o para salvar la vida de la mujer. Los miembros del congreso aprobaron el proyecto de ley pese a las amenazas del Arzobispo de Montevideo Nicholas Cotugno de excomulgar a los que votaran a favor de la despenalización del aborto. Aún así, el público ha apoyado la medida: la institución de encuestas Interconsult informó que el 57 por ciento de los uruguayos estaban a favor de imponer menos restricciones al aborto y el 63 por ciento en contra de un veto presidencial del proyecto de ley.

A pesar de las restricciones en Uruguay, cada año se realizan 33,000 abortos clandestinos en este país, comparado con 47,000 nacimientos, según Lilián Abracinskas, directora de un importante grupo de derechos de las mujeres Mujer y Salud en Uruguay. En el Hospital Pereira Rossell, colaborador de Ipas, se documentó que entre 1996 y 2001 casi la mitad de todas las muertes maternas en el hospital se atribuyeron al aborto inseguro. Desde entonces, se ha implementado una estrategia para disminuir los daños, la cual procura reducir las muertes y lesiones a consecuencia del aborto inseguro proporcionando a las mujeres que tienen embarazos no deseados información exacta sobre el uso de misoprostol para la interrupción del embarazo .

Aunque esta estrategia ha logrado disminuir el número de muertes maternas atribuibles al aborto inseguro, muchas mujeres aún no tienen la posibilidad de acudir a un prestador de servicios participante o ignoran que este programa existe. Las mujeres aún se ven obligadas a interrumpir sus embarazos en secreto, sin el apoyo de la comunidad y de los prestadores de servicios, y se arriesgan a sufrir lesiones de las complicaciones. La despenalización del aborto en Uruguay les permitiría a las mujeres buscar servicios de atención segura del aborto sin recriminación y a los prestadores de servicios ofrecer atención del aborto sin temor a ser enjuiciados.

Si el presidente Vásquez aprueba el proyecto de ley, Uruguay se unirá a Cuba y Guyana como uno de los pocos países latinoamericanos con una amplia gama de causales por las cuales el aborto es legal. En México, existe una ley similar en el Distrito Federal. Por otro lado, si el presidente cumple su promesa de vetar el proyecto de ley, el aborto quedará fuera del alcance de las mujeres uruguayas, quienes continuarán recurriendo a abortos inseguros clandestinos, arriesgando su salud y su vida.


Para mayor información, diríjase a: media@ipas.org